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sábado, 16 de enero de 2016

A la derecha del dial: Adele - 25

Adele - 25

Recién el miércoles por la noche, entre bloques musicales, Víctor, Tato y hasta cierto punto yo nos quejábamos sobre como páginas de cabecera como Pitchfork o Stereogum están aparentemente dedicando cada vez más espacio a las esferas de la música pop "comercial" como Justin Bieber o Rihanna. Hoy, vengo con una idea con la que jugaba en mi cabeza desde que comenzó el blog. Dedicarle cada cierto tiempo un espacio a una reseña proveniente de la derecha del dial, las frecuencias radiales tradicionalmente ocupadas de esparcir los éxitos. ¿Es esta una movida deliberada por tratar de alcanzar un público mayor y finalmente consagrarnos con un ansiado premio eXtra? Realmente no. Simplemente el hecho es que se quiera o no, aunque nos golpeemos el pecho argumentando escuchar solamente Krautrock alemán, lo cierto es que todos somos vulnerables en nuestro día a día a escuchar los éxitos del momento. Y si bien estos artistas se caracterizan por utilizar el medio de la canción por sobre el más purista álbum, me resulta interesante poder entender por ejemplo, como es que Adele consiguió vender más de 15 millones de copias de 25, su álbum del año pasado. Digan lo que digan, ese número nunca ha sido fácil de conseguir y menos en la insustancial era musical en la que vivimos en la que la mayor parte de nosotros consume su música a través de servicios de streaming como Spotify o Deezer.

Al menos que viviesen debajo de una piedra y con tapones en los oídos, lo más probable es que conozcan a Adele, conozcan sus canciones más sonadas en la radio y sepan también de la "trágica" historia detrás de su álbum breakthrough, 21 de 2011 (espero no sea necesario explicar que el disco se llama "21"). Según recuerdo, Adele fue traicionada en el amor antes de la composición de dicho álbum, y su devastadora experiencia la llevó a componer cortavenosas canciones como Someone Like You y empoderadores himnos como Set Fire to the Rain y Rolling in the Deep. Pero si Adele hubiese cantado estas canciones con la nariz tapada, probablemente sería la artista preferida de Víctor y pocos más, pero lo que realmente la hizo sobresalir fue el poder vocal que poseía. Este tipo de interpretaciones sentidas como las de Adele son comunes en los panteones de la música, pero raramente salen a relucir en la derecha del dial, y cuando lo hacen, obtenemos a nuestras Duffys y Amy Winehouses.


La vida de Adele aparentemente mejoró viéndose millonaria y famosa mundialmente casi de la noche a la mañana tras la desapercibida recepción de su anterior trabajo, 19 de 2008. Pronto tras haber encontrado el éxito, Adele se convertiría en mamá, haciendo dudar a muchos de como podría canalizar el dolor que hizo de 21 un éxito mundial, y los más mórbidos hasta bromearon con una tragedia maternal como inspiración a 23. Sin embargo, 23 no salió porque efectivamente, Adele tenía un "writer's block" y no sabía de que escribir. En dicho intervalo únicamente nos regaló Skyfall, el tema de la película homónima de James Bond, que a pesar de llevarse un Oscar no necesitó nada de creatividad para escribirse. Y luego, en noviembre, cuando sus fans se habían ya casi olvidado de Adele, se anunció la inminente salida de 25, junto con el lanzamiento del video promocional de Hello. Esta canción tomó un par de escuchas para caer en el agrado de los oyentes, pero finalmente se consolidó en las radios y logró generar expectativa por el nuevo trabajo discográfico. Cuando 25 finalmente salió a la luz el 20 de noviembre, Adele optó por no permitirle ser streamed en Spotify, mientras con la otra mano permitía la aparición en dicho servicio de sus dos trabajos anteriores, no disponibles hasta entonces. Yo personalmente busqué descargarlo por mis medios usuales y probó ser una tarea difícil, pero uno se las sabe todas y finalmente lo conseguí. Aun así considero que se hizo un buen trabajo para casi obligar a los interesados a ir a la tienda y comprar su copia física.

25 tenía muchos retos, pues seguía a uno de los discos que más han vendido en los últimos 15 años, y expresamente Adele había declarado no querer repetirse con otro disco de "corazón partido". La decisión de no apresurar el lanzamiento del disco fue inteligente, ya que Adele no tuvo miedo de eliminar discos enteros ya escritos a la papelera. Y aunque finalmente las canciones siguen girando alrededor del amor en terreno pedregoso, el haberse rodeado de compositores como el novato Tobias Jesso Jr., Bruno Mars y el productor Max Martin, dieron a Adele la posibilidad de por fin cerrar este ciclo de su vida, ya que la artista ha mencionado que 25 sería el último disco nombrado según su edad.


Si escucharon los temas principales de su álbum anterior, probablemente ya sepan lo que les espera en los 11 temas de este nuevo trabajo. Las canciones de Adele son mayormente baladas lideradas por un piano, con algún tema cambiante de ritmo (en esta ocasión "Send my Love to your New Lover", notablemente mejor que su predecesor "Rumour Has It" de 21). El tema junto con Tobias es particularmente interesante por la marca evidente del joven compositor canadiense. Su colaboración con Damon Albarn sonaba prometedora, pero lo único productivo para Adele que esta generó fue la mal intencionada publicidad que su falta de química provocó. Para mí el mayor fuerte de este disco es que, al menos por lo momentos y a excepción de Hello, tema que abre el álbum, los otros temas permanecen en un mismo peldaño, sin opacar a los demás; caso contrario terminó ocurriendo con 21, ya que terminaba siendo difícil escucharlo sin querer saltarse a los grandes éxitos.

No les recomendaré escuchar 25, pues sé que tarde o temprano, de alguna forma u otra llegará a sus oídos. ¿Ha salvado Adele a la industria musical? Probablemente no, y ningun otro disco siquiera se asemeje a sus números de venta. Su éxito, estimo personalmente, se debe a la buena publicidad y expectativa que generó. El hecho que el álbum sea bueno es algo extra, y que bueno que la cantante lo logra, ya que realmente deja abierto un nuevo camino musical para ella. Si citamos al polémico Noel Gallagher, quien dijo que "Adele hace música para abuelitas", habría que agregar que el enunciado puede tener mucho de cierto, pero en dado caso, las abuelitas no tienen de que preocuparse, pues hasta ahora, Adele ha cumplido.

sábado, 28 de noviembre de 2015

Reseña: Everything Everything - Get to Heaven


Se acerca el fin de año, y como cada diciembre toca repasar las docenas de álbums que he acumulado compulsivamente a lo largo de los pasados 12 meses.


(les recomiendo solo escuchar las primeras 11 canciones, el resto son de la versión DELUXE)

La obsesión es tal, que al final de año son muchos los discos que no llego a escuchar enteros siquiera una vez, y muchos más que no son analizados minuciosamente con múltiples reproducciones. Para empeorar las cosas, este año descubrí que Spotify ya está disponible para utilizarse en Honduras (esto sucedió allá por marzo), lo cual se tradujo a poder dar "previews" a discos de calidad incierta sin tener que cargar mi iPod o mi computadora. La situación se volvió algo más crítica durante los tres meses (tristemente ya acabados) en que gocé de Spotify Premium (¡pero basta!, que esto ya parece un anuncio publicitario). No podemos negarlo, este tipo de servicios han cambiado la forma en que consumimos música, a tal punto que este año mi iPod fue reservado casi exclusivamente para podcasts, generalmente escuchados en el tiempo de viaje entre mi casa y la universidad.

Hablo de todo esto previo a comenzar propiamente con la reseña, primero porque Get to Heaven de la banda británica EVERYTHING EVERYTHING cada vez se va consolidando como uno de mis favoritos de este 2015, pero también porque fácilmente pude haber ignorado su existencia, como lo había hecho desde su debut en 2010, de no haber sido por Spotify y su sistema de recomendaciones personalizadas. Everything Everything comenzaron allá por el año 2007, con sus primeros sencillos viendo la luz en 2008 y su debut Man Alive en el 2010. Desde sus comienzos la banda ganó admiradores por su particular estilo ecléctico. "No queríamos sonar como el cliché que esperarían de 4 tipos blancos de Manchester con guitarras" mencionó el bajista Jeremy Pritchard en una entrevista promocional para Man Alive. A medida que su presupuesto se los fue permitiendo (luego de un contrato con el ala británica de Geffen Records), la banda comenzó a agregar sintetizadores y capas de sonidos que llevarían a una injusta y negativa reseña de Pitchfork para su debut. Ian Cohen, uno de los grandes de la página web, destacaría su eclecticismo único, pero agregando que por algo ese sonido no se había intentado antes.

Citando entre sus influencias más importantes a Radiohead, Los Beatles, y al mismo nivel Destiny's Child, el sonido de Everything Everything es difícil de definir. En su momento NME los llamó "los nuevos Picasso del pop", la BBC los describió como "un disturbio en la fábrica de melodías" y como "Timbaland, si hubiese tenido un oído atento a Yes". Pero como los mismos integrantes de la banda admiten, lo que al final une sus distintas influencias que van del jazz al hardcore, es una afición por el buen pop. Siendo así, Pop es el término que mejor define a la banda Mancuriana, pero siendo este género hoy por hoy casi la definición de "genérico" (algo que seguro Víctor aprobaría), Everything Everything se destaca por su originalidad. Hay ciertos aspectos vocales que fácilmente podrían hacerme compararlos con Coldplay, pero escuchando los primeros adelantos del séptimo disco de la banda más famosa, me doy cuenta que hay formas de jugar con los collages sónicos en el pop-rock.

Aparte de su mezcla de sonidos, desde Man Alive la banda se caracterizó por letras distintas, con referencias múltiples a la cultura gamer. Su segundo álbum Arc, lanzado en 2013 es otro disco sólido, pero que no aportaba nada nuevo. Este año con Get to Heaven, la banda demuestra un proceso de maduración tanto en sus letras como en su música. En el primer aspecto, gran parte de las letras de Get to Heaven son sacadas directamente de los cables de noticias del año pasado, por lo que sobresalen las decapitaciones, los aviones desaparecidos y el ébola. En lo musical, el eclecticismo sigue, pero existe un orden lógico dentro del desorden característico.


Me es difícil resaltar algún tema en particular ya que a mis oídos cada uno trae cosas interesantes, aunque aun no compro del todo los momentos en que a Jonathan Higgs le da por querer rapear; me quedo con los falsettos tan odiados por Cohen. Regret es tal vez el mejor ejemplo del sonido de la banda. Una canción que demuestra que Everything Everything es como un Duran Duran "revamped" para el Siglo XXI (en fragmentos de Regret casi pareciese una colaboración con Simon Lebon), el camino que los Taylor y Lebon debieron haber seguido tras dejar su etapa más bailable, encaminandóse al sonido más maduro de The Wedding Album, y mucho antes de que la banda dejase se fuese, en palabras de Neil Young, oxidando en la irrelevancia musical. Spring / Sun / Winter / Dread es una canción existencialista que expande el pensamiento expresado en la línea de Time de Pink Floyd: "The sun is the same in a relative way, but you're older", y No Reptiles es otro momento reflexivo sobre la decadente sociedad británica que Higgs describe"como un niño gordo en un cochecito, que bien podría correr o disparar un arma".

El apocálipsis acecha en este disco, pero esta vez nos iremos bailando a lo Ian Curtis. - Diego